Mi dosis de guatemaltequidad

Dedicada a todos aquellos que han dormido en el intento de llegar arriba, dejándolo todo, sabiendo que muchas veces no habrá regreso. A todos aquellos que han salido porque no encuentran otra salida.

Como me dijo alguien un poco despectivamente hace ya varios años “Oruga, pero ¡¿qué guatemalteco no tiene familiares en los Estados?! (porque ella no los tenía).

¡Rayos!  – pensé.

Iba en una extra-urbana de Quiché, la abordé en el  glorioso Chimaltenango – tierra del tráfico – el mejor lugar para poner a prueba la tranquilidad y nervios de cualquier conductor.

Encontré lugar en la primera fila, donde una va haciéndole de equilibrista porque medio cuerpo va en el aire, y además haciendo sentadillas todo el trayecto, ya que hay que ponerse de pie cada vez que un pasajero del fondo sale o uno nuevo entra.

Desde que entré me sorprendió la “enjundia” con la que algunos pasajeros venían haciendo segunda voz a la canción “Mojado” de nuestro compatriota Arjona.   Hace algunos años escuché la canción por primera vez y aunque nunca he experimentado en carne propia lo que es ser mojada* mucho de lo que dice la letra es lo que siente alguien que voluntaria o forci-voluntariamente sale de su zona de confort para desafiar a la vida, el sistema y su propio yo en tierras ajenas.

Antes no me gustaba Arjona, pensaba que hablaba con música de fondo y no me gustaba su estilo, de tanto estar lejos pues uno parece que se va acostumbrado a ciertas cosas que en su propia tierra nunca haría; ahora me sé varias de sus canciones y me gustan algunas de ellas.

El ver a mis compatriotas cantar con tanta pasión, me sacó una sonrisa y empecé yo también a acompañarles en su concierto a puerta cerrada, mientras que pensaba en los acontecimientos de la semana, “Trompeta había ganado las elecciones en el norte”. Los extranjeros, sobre todo los latinos (mexicanos y centroamericanos) tendrían el alma en un hilo al pensar en todo lo que podría pasar en los próximos meses.  Entre pensamientos de política, sentimientos de indignación por injusticias y el ritmo “tuque-tuque” de la canción, mis ojos se posaron en un adorno del bus que decía (nada más y nada menos) QUIROA (jajaja) me empecé a reír de manera tal que la señora que llevaba al lado me vio raro.

Quise pararme para explicarle a todos en el bus la gran coincidencia “yo he estado fuera como extranjera, he tenido muchos conocidos y amigos que están “mojados” y encima, el nombre que llevaba el bus era uno de mis apellidos” … (pero era obvio que no era posible).

Pero el éxtasis del inusitado momento me llenó los ojos de lágrimas, una avalancha de realidad, de identidad de lo que vive la otra Guatemala me aplastó.  Me hizo recordar que en mi familia alguien pereció cruzando el desierto hace poco tiempo; una joven en sus veintes, madre de dos niños, llena de sueños y fuerza para salir adelante. Que descases en en paz Mariela Quiroa.  Los negros ojos de tu hija nos recordarán los tuyos.

*Mojado (a); término utilizado para nombrar a las personas que pasan ilegalmente la frontera entre México y los Estados Unidos de Norteamérica; por el hecho que tiene que cruzar el Río Grande, entran mojados a la tierra del Tío Sam.

Mojado – Ricardo Arjona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s